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Las malas
lenguas de un pueblo vecino a la ilustre villa y capital del
Reino, dicen que de un tiempo a esta parte, la mayoría de los
empleados municipales tienen un signo de gaviota tatuado en la
piel y los mas malos dicen que aquello parece un clan
familiar, (por quien lo dirán).
Yo, que no me
gusta ser mal pensado, ni malmeter, y relativamente llevo poco
viviendo en ese pueblo vecino de Madrid, no me gustaba
creer este comentario. La gente decente que gobierna en ese
municipio, ¿no puede ser tan sinvergüenza? por que tan
corrupto es el que roba, como el que utiliza el poder de las
urnas en beneficio propio y en el de sus familiares y amigos,
como el que dedica más tiempo a sus obras que a las obras
municipales, o como el que con información privilegiada la
utiliza en beneficio de sus empresas.
Los
políticos corruptos, ya se sabe, son tan indeseables como las
ratas de alcantarilla y salen donde menos te lo esperas. Las
hay con pelo, y también las hay sin pelo, pero las dos huelen
igual de mal. |