La madre solicitaba ayuda asomada a la ventana.
Todo comenzó sobre las dos y media de la tarde del pasado 26 de octubre en Paracuellos del Jarama cuando la mujer quedó encerrada de forma accidental en una habitación de su casa, situada en el Paseo del Radar, mientras que su bebé permanecía solo en el salón, según informaron fuentes municipales. Éste no cesaba de llorar, cada vez más desconsolado y angustiado. El no poder atenderle o consolarle y el miedo a que la situación tuviera alguna consecuencia negativa para él, hizo que -suerte que llevaba su móvil - llamara a Emergencias 112.
Hasta el lugar acudió la Policía Local quienes se encargaron de acceder a la vivienda. Finalmente, un agente pudo acceder al interior del inmueble a través de un balcón. Para ello, tuvo que subirse encima del coche patrulla, y, con una escalera que le dejaron los vecinos, trepar hasta la terraza -a unos cuatro metros de altura-, desde donde pudo acceder al bebé y abrir la habitación en la que estaba su madre. Un final feliz para una historia que apenas duró una hora, pero que causó una gran inquietud a los protagonistas.




