Paracuellos 15/02/07 .-
La Guardia Civil detiene a una banda que actuó en
Paracuellos el pasado verano.
Al grupo,
formado por cinco jóvenes de entre 19 y 24 años y un menor
de edad, se le intervino 1.200 euros y una pistola del
calibre 6.35.
Agentes de la
Guardia Civil han detenido en Madrid a seis personas, en el
marco de la Operación Verdi, que formaban parte de un grupo
organizado al que se le imputa la comisión de 115 atracos y
robos con fuerza en establecimientos comerciales,
alunizajes, robos en entidades financieras y robos con
violencia e intimidación en la vía pública en la zona de
influencia de la M-50.
Los integrantes de la banda fueron arrestados en el distrito
de Villaverde tras haber perpetrado un robo con violencia en
el interior de una entidad bancaria ubicada en el citado
polígono, logrando interceptar a B.T, marroquí de 24 años;
E.C.G., española de 19 años; Z.D., marroquí de 22 años;
I.M.F., marroquí de 24 años; J.F.J., español de 20 años; y a
un menor de edad.
Las investigaciones de los efectivos del Instituto Armado
comenzaron el pasado verano, cuando se detectó un incremento
de hechos delictivos que tenían un nexo en común, ya que
todos los delitos analizados eran perpetrados en localidades
ubicadas en el entorno de la M-50.
Así, el pasado mes de agosto se produjo un robo violento por
el método conocido como alunizaje en la localidad de
Paracuellos del Jarama, causándole lesiones a un
empleado. En el lugar del suceso, los investigadores
localizaron pistas que a posteriori han resultado
determinantes en la investigación.
ROBOS DE TODA ÍNDOLE
Finalmente, la Guardia Civil logró desarticular la banda, a
la que se le considera responsable de 40 delitos de robos
con violencia e intimidación, en alguno de los que llegaron
a exhibir e incluso utilizar un arma de fuego, 36 robos de
vehículos, 22 robos con fuerza (algunos perpetrado por el
método del alunizaje), 13 delitos de daños, un delito de
tenencia ilícita de armas y dos homicidios en grado de
tentativa.
A lo largo de estos meses, los agentes han podido comprobar que los detenidos perpetraban robos de forma indiscriminada a lo largo de toda la geografía madrileña, estando su media entre los 4 y los 7 robos diarios. Su modus operandi
consistía en sustraer un vehículo, especialmente de gran
cilindrada, con el que se desplazaban. Posteriormente, y sin
dudar en utilizar el arma que portaban, procedían a
perpetrar el robo, permaneciendo en todo momento uno de los
ahora detenidos al volante del automóvil, para huir de forma
inmediata.