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Prehistoria
(El paraje de Paracuellos) |
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Introducción:
Antes de
acometer la tarea de plasmar en las siguientes paginas la
Historia de Paracuellos de Jarama, sería oportuno plantearnos
las cuestión de los orígenes de
este pueblo: ¿ha existido siempre?¿cómo y porqué
surgió? Su existencia ¿se pierde en la noche de los tiempos?.
La respuesta no es
sencilla. No lo es porque nos tenemos que basar en la mayoría
de los casos de indicios que nos hacen suponer que ocurrió.
Gracias a expertos geólogos, excavaciones arqueológicas en la
vega de Jarama y escasos historiadores que han nadado en los
archivos históricos de muchos pueblos hemos podido hacernos una
idea general de lo que fue Paracuellos y de su historia pasada.
Lo que aquí relatamos no es más que una recopilación
de mucha información sobre nuestro pueblo que nadie hasta
ahora había realizado. Es, por tanto, la mayor historia
sobre Paracuellos que hasta el momento se ha realizado. |
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LA
PREHISTORIA:
Las únicas fuentes que hasta hora hemos
conocido sitúan la creación de Paracuellos sobre el año
1195 d.C. . Sin embargo, una cosa es Paracuellos, como
pueblo, como hecho urbano e histórico, con límites
cronológicos, según que época, contundentes, y otra
cosa es el “sitio”, la zona, el paraje de
Paracuellos. Un paraje intrínsicamente Paracuellense no
ha sido urbanamente Paracuellos hasta tiempos históricamente
hablando, recientes. Al
hablar, por tanto, de la prehistoria de
Paracuellos nos referimos a el curso y las márgenes del
río Jarama.
Se sabe con certeza que el primitivo valle
del Jarama era paraje idóneo para los nómadas de la
prehistoria diesen caza a enormes animales, elefantes,
mamuts, caballos, toros salvajes, grandes ciervos, hipopótamos,
rinocerontes, etc...que se acercaban a abrevar al lecho
del río. Pero rizando el rizo podríamos ir mucho más
lejos de la presencia humana en la zona, antes incluso
de que ningún homínido pisara la faz de la tierra.
Sabemos
que durante el Paleozoico la zona centro de Madrid
estuvo cubierta por el mar como lo demuestran muchos fósiles
de algunos organismos que lo habitaron; como trilobites,
moluscos, graptolitos, etc.
Mas
adelante, durante el Cretácico (cerca de 106 millones
de años a.C) se desarrollaron amplias plataformas
marinas de poca profundidad con evidencias de
organismos constructores de arrecifes (corales, rudistas)
y se empiezan a detectar áreas continentales (Torrelaguna,
Soto del real ) en un mar claramente en retroceso. Los
importantes yacimientos vegetales de la zona nos indican
una paisaje costero-litoral bajo climas
marcadamente estaciónales, cálido y húmedo en
invierno, y tórrido y seco en verano. |
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Durante el Mioceno (entre 23 millones y 1, 6 millones de
años a.C) La zona centro de Madrid y muy espacialmente
todo Paracuellos es una zona llena de pantanos,
se puede decir que es un suelo pantanoso. La
composición faunística de los yacimientos encontraos
en Paracuellos por la extracción de las empresas
cementeras de los áridos de la rivera de río,
construcciones urbanísticas y ampliación de aeropuerto
han sacado restos muy variados; los micromamíferos como
los hamster (cricétidos) , ardillas terrestres (esciúridos),
liromes (glíridos) y pikas y conejos (lagomorfos);
entre los carnívoros dominaban los cánidos muy
primitivos (anficiónidos), úrsidos primitivos (los
hemiciónidos) y los félidos; las formas macroherbívoras
tenían un amplio espectro de tallas, desde los grandes
proboscideos representado por los mastodontes (gomphotherium
angustides) hasta pequeños rumianes. Entre los perosodáctilos
encontramos rinocerontes , caballos enanos; entre
los artiodátilos destacan ciervos y antílopes,
jabalíes gigantes e incluso una especie relacionada con
el oso panda pequeño (Ailurus fulgens)
El
cuaternario es la última de las eras geológicas de la
que estamos hablando, su duración alcanza los últimos
2 millones de años con vertebrados fósiles formados
por una amplia variedad de peces, anfibios, reptiles,
aves y mamíferos la mayor parte de ellos muy próximos
en apariencia a los actuales entre los que destaca la
presencia de un castor (castor fiber), hoy
desaparecido en la península ibérica; el elefante
antiguo (palaeoloxodon antiqus) especie muy común
en toda Europa durante el pleistoceno medio; el uro o
toro primitivo (bos primigenius) especie que se llega a
extinguir en el siglo XVII de nuestra era; el Bisonte
primitivo (Bisón priscus) y el rinoceronte de
Merk, extinguiéndose ambas especies al comenzar la última
glaciación en el pleistoceno Superior;
puercoespines, mamut lanudos (mamuthus
primigenius) ciervos, caballos, osos, hienas, lobos,
felidos y mustélidos.
Algunos
de estas formas podría indicar un clima más riguroso
con frío y bastante árido, muy continental y
estacional. |
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Ciertamente
y sin darnos cuenta hace su aparición los homínidos
dentro de la familia de los mamíferos, en realidad lo
hacen hace 9 millones de años a.C. en África oriental,
en la península Ibérica lo hacen aproximadamente 1
millón de años a.C. con el inicio del la era
cuaternaria de la que ya hemos hablado . |
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Sin embargo los primeros
yacimientos de los que se tiene constancia en la zona
centro es de unos 300.000 años a.C.
El valle del Jarama,
junto con el Manzanares y el Henares entre otros, fueron
una encrucijada de vías naturales. Estas vías ponen en
contacto el
valle del Tajo con la submeseta Norte, a través de los
pasos de Somosierra y de la sierra de Guadarrama, y con
el valle del Ebro, por el corredor del Henares que
enlaza la “brecha” del Jalón y abre el camino hacia
Zaragoza. Esta situación privilegiada explica la
ocupación humana del valle del Jarama desde el paleolítico
inferior hasta nuestros días. |
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El
vestigio más remoto esta fechado en el periodo
Achelense antiguo en las cercanías de Arganda del Rey,
extendiéndose por todo el Jarama hasta Algete. Es,
pues, una importante presencia humana desde la transición
del homo-habilis al homo sapiens primitivo,
consecuencia de la riqueza de la fauna y flora de la
región . |
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El primitivo valle del Jarama era un paraje idóneo
para que los nómadas de la prehistoria diesen caza a
enormes animales que se acercaban a saciar su sed al
lecho del río. Los yacimientos nos sitúan ante pequeños
grupos ocupando espacios al aire libre a las orillas del
río donde despiezaban a sus presas y confeccionaban los
útiles que les servían para subsistir, al amparo de
refugios hechos con ramas sobre un lecho de hojarasca.
Seguramente
cazaban aprovechando los abrevaderos, a la espera de
animales de fácil captura a los que darían muerte a
base de mucho ingenio y poco riesgo, como se puede
deducir de la pobreza de sus herramientas. La
mayoría de ellas de piedra prefiriendo el sílex o el
granito por su dureza. No sabemos nada de sus costumbres
aunque es posible que contaran con cierta jerarquía
entre los miembros de un clan. Estamos ante un hombre
menudo “¿Primer Paracuellense?” de huesos
robustos, con una cabeza de frente huidiza, pómulos
salientes, nariz poco acusada, y mandíbula inferior
retraída. Aunque no se han encontrado restos humanos en
la zona pero si gran variedad de útiles. |
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Sin embargo hay un momento en
que la actividad humana desaparece. Estos nómadas
dejan las tierras debido a profundos cambios climáticos
que afectaron a toda la región y que alteraron el
equilibrio ecológico del valle del Jarama
durante un largo periodo del Paleolítico. No será
hasta el Neolítico (5.500 años a.C.)
cuando el nomadismo da paso a la ocupación
sedentaria, más o menos estable, aunque decayó en
intensidad de población y ocupamiento hacia el año
4.000 a.C., pero aún así, siguió ofreciendo albergue
a diversos grupos humanos. |
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Nada parecido a grupos urbanos por si a pequeños
poblados y necrópolis. Estos yacimientos corresponden a
los primeros grupos de campesinos que hacia el final de
Neolítico empiezan a utilizar utensilios de bronce para
sus tareas domesticas y guerreras aunque no desplaza del
todo a la piedra sino que la complementa ya que la
región centro es pobre en este metal.
El primer síntoma agrícola fue el almacenamiento del
grano en pequeños depósitos para pasar,
paulatinamente, a plantar semillas en la época que, por
experiencia, se sabía iba a germinar. Por tanto la caza
ya no es vital para sobrevivir. Los restos encontrados
en la rivera del Jarama pertenecen a cabañas de forma
oval o circular principalmente en San Fernando de
Henares.
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Las
primeras huellas de agricultores y ganaderos estables
son de la Edad de Bronce (3.000 años a.C) con la
proliferación de los poblados formados por el mismo
tipo de chozas de ramas semiexcavadas en la tierra que se
levantan en colinas o laderas, controlando el valle.
Los útiles de fundición encontrados en Paracuellos
atestiguan su tecnología, mal rastreada por el expolio
urbanístico y de intereses personales. |
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La metalurgia pudo producirse por grupos de otras
regiones peninsulares en busca de mineral o
contrariamente, ser los pastores trashumantes los que
trajeran el nuevo descubrimiento. La extracción de los
metales se hacia a cielo abierto aprovechando betas de
cobre- malaquina – y otros componentes como sales de
cloruro y sulfatos. Seleccionando el metal, se fundía e
introducía en un molde de piedra o arena, dejándolo
enfriar.
Nuestros
antepasados no vivieron aisladamente del resto de
comunidades humanas. La cerámica encontrada en la región
centro (el vaso campaniforme entre otras) conecta con
corrientes culturales de Andalucía y el Levante quizás
más evolucionadas. Esto puedo ocurrir hacia el año
1.500 a.C.
Hacia
el año 1.100 a.C. se produce la entrada de pueblos
centro-europeos que se mezclan con los pobladores autóctonos.
Procedentes de las praderas y estepas, unen sus
costumbres célticas con las de cada lugar en un
intercambio cultural progresivo y escalonado, que
origina la primera distribución conocida de tribus por
toda la península. Los establecidos en la zona centro
serán los carpetanos y vetones de los que hablaran mas
adelante los cronistas romanos.
Estos pobladores
almacenan el fruto en silos y con él, molido en muelas
de piedra, elaboran harina de cereal o bellota que,
tostada y diluida en agua, se ingiere convertida en
papilla o tortas.
El
desconocimiento de la rotación en los cultivos obliga a
migraciones cada cinco o seis años por el agotamiento
de la tierra. Ahora la principal actividad es la ganadería
trashumante lo que amplia la dieta a productos lácteos
como el queso, cuajada, etc... |
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La llegada
del Hierro es a partir de año 800 a.C. Por causas no
muy bien conocidas se incrementa la corriente comenzada
en el Bronce de fortificación de ciertos
poblados. A la defensa del poblado se supedita hasta el
suministro del agua, prefiriendo levantar los
poblados en alturas y cerros mal abastecidos que
hacerlo a la orilla del río Jarama, más vulnerable en
un hipotético ataque. La muralla puede ser de piedras o
trocos de madera. El amurallamiento hace pensar en el
incremento ganadero por la situación estable de los
poblados. Si la tierra se agota cada cinco o seis años,
vivir en un poblado estable dificulta el desarrollo agrícola
(sabemos que la rotación de variedades cultivadas no se
generaliza hasta la época Romana). Las casas por tanto,
dejan un lugar privilegiado para la custodia del ganado
y el almacenamiento de granos en silos cubiertos de
paja. El material de construcción es variado,
predominando las viviendas de madera con techo de ramaje
impermeabilizado con barro.
Algunos
de estos asentamientos se han encontrado en Daganzo, San
Fernando de Henares, Fuente el Saz...y por supuesto
Paracuellos.
Estas
son las formas de vida que van a encontrar los
romanos cuando emprendan la conquista de la Península
Ibérica. A partir de este proceso, ya nada será igual
por mucho que los habitantes de los modestos poblados
tarden en comprenderlo. |
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Se inicia una cultura que nos incorporará
a un engranaje que sentará las bases de lo que luego
será la civilización occidental. Pero eso es
otra historia que les contaré en otro capítulo...
Autor:
D. José de Montoria. |
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