AÑOS 60 HASTA LOS
80
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El aeropuerto cambia de nombre y así en 1965,
Barajas pasa a llamarse “Aeropuerto de Madrid –
Barajas”. La previsión
de las cifras del tráfico aéreo fueron desbordadas
por la realidad. En los primeros años de los 60
Barajas alcanzó la cifra del millón doscientos mil
pasajeros, el doble de lo previsto por el Plan de
Aeropuertos de 1967. Los grandes reactores obligaron
la reforma de las pistas, reduciendo su número de 5
a 2. La importancia estratégica del aeropuerto
demandaba una terminal de carga y posiciones de
estacionamiento para los nuevos aviones cargueros,
se inauguraron en 1969. |
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También
En 1969, el Aeropuerto de Madrid-Barajas promovió un
sistema de control de fauna mediante halcones
adiestrados para evitar que otras aves sobrevolaran las
instalaciones. El primer equipo de halconeros fue creado
por Félix Rodríguez de la Fuente y, desde entonces, los
resultados fueron excelentes. Incluso se consiguió que
los halcones nazcan en el Aeropuerto.
El
aeropuerto de Madrid-Barajas seguía creciendo se
necesitaba una nueva Terminal Internacional, la cual se
edificó al sur de la Nacional durante mediados de los
70.
En el decenio de los setenta, que comenzó con la llegada
de los Jumbos, el tráfico se duplica ampliamente hasta
rebasar los cuatro millones de pasajeros al año. En 1971
se inicia la construcción de un nuevo terminal de
pasajeros dedicado exclusivamente al tráfico
internacional, hoy conocido como Terminal T-1.
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Seguidamente a la inauguración del Terminal
Internacional se construye el entonces denominado
Terminal Norte para uso exclusivo del Puente Aéreo
Madrid – Barcelona, con el innovador concepto de
“llegar y volar”. La compañía aérea Iberia fue
pionera en este servicio, que inaugura en 1974.
Fue el 1 de noviembre de 1974, un DC-10 realizó el
primer vuelo comercial puente aéreo
Madrid-Barcelona. En los primeros diez años, esta
línea estrella transportó a
más de 11 millones de |
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pasajeros. Este servicio, totalmente novedoso en Europa,
que permitía embarcar diez minutos antes de la salida
necesidad de reserva de plaza, nació para atender una
ruta con unas características muy determinadas: gran
densidad de tráfico. Actualmente, es la segunda ruta de
tráfico más denso del mundo y han entrado más compañías
en esta línea, a parte de Iberia, en la competencia para
trasladar a viajeros entre Madrid y Barcelona.
A
principios de los 80 el mundial de fútbol, obligó
a una gran reforma de las terminales, especialmente de
la Nacional en dos fases: la primera afectaría a la
parte norte de esta y la segunda a la sur. Cuando
finalizó esta reforma, el aeropuerto constaba de 78.000
metros cuadrados de Terminal Internacional, 80.000 de
Nacional y 2.000 de Puente Aéreo.
Tras la gran reforma acometida, el Aeropuerto cuenta ya
con unos terminales modernos, amplios y luminosos, por
encima del nivel internacional de la época. Una de las
novedades es la incorporación de murales, pinturas y
esculturas de grandes artistas.